2. Período Preclásico de influencia Olmeca a Teotihuacana

10 de Septiembre 2015

El segundo período histórico maya (Preclásico) muestra una consistencia social aún mayor, asímismo la participación e interacción con otras culturas quienes influenciaran sus conocimientos sobre ciencia, religión, cultura y construcción. Se reconoce al Período Preclásico como de influencia Olmeca a Teotihuacana (2000 a.C. - 250 d.C.)
2. Período Preclásico de influencia Olmeca a Teotihuacana
Al finalizar la época Arcaica, las poblaciones ya establecidas en territorios más o menos definidos dan a su historia el tinte de primeras sociedades que empiezan a interactuar entre sí. Las evidencias arqueológicas que se encuentran en sus antiguos asentamientos indican que comienzan a abandonar la vida de cazadores-recolectores.

El Período Preclásico se divide en sub etapas o sub períodos de acuerdo a lo completo y complejo de los cambios acaecidos en su historia.

Preclásico Temprano (2000 - 1000 a.C.)

Estando esta época en el margen final del Período Arcaico, las viviendas mantenían la común base rudimentaria de madera y paja.

Es irónico y sorpresivo que poblaciones indígenas en el presente (época moderna) cuenten con el un suelo de tierra pura en sus viviendas, cuando en los orígenes del Preclásico Temprano se encuenran evidencias de cómo preparaban el suelo de sus casas con mortero de cal.

De esta manera contaban con superficies más impermeables y adecuadas. La estructura de las construcciones se limitaba casi exclusivamente a viviendas, realizando las demás tareas fuera de dicho techo.

Se presume que el núcleo familiar era liderado por la persona más anciana, cosa que no sorprende debido a los conocimientos que los mayores albergaban, sin embargo la organización social no evidencia aún una estructura jerárquica tan bien definida como en los siguientes períodos.

Preclásico Medio (1000-350 a.C.)

La diferencia en la estructura social es evidente en contraste con las épocas anteriores. Un comercio más desarrollado y primera organización social de manera global comienza a aparecer.

Como punto importante encontramos evidencias de la primera lengua y escritura maya en este período, que a su vez se constituye como uno de los sistemas más antiguos de Mesoamérica, y es obvia la importancia crucial que juega la escritura y el lenguaje en el desarrollo de cualquier grupo social.

La mayor influencia social y religiosa la recibieron de los Olmecas, y se presume que los conceptos de medición del tiempo nacen de tales influencias. Dicho sea, el calendario maya permanece hasta ahora como un avance admirable y sorprendente por su exactitud al ser un excelente sistema de tiempo dividido en años y meses con diferencias comparativas al sistema actual de tan solo segundos.

Período Preclásico Tardío (350 a.C - 250 d.C.)

Como la historia evidencia alrededor de todo el mundo y en distintas épocas, el crecimiento del comercio hace que las poblaciones no solo se establezcan, sino que se expandan alrededor de sus territorios, provocando como consecuencia el encuentro con culturas vecinas.

Al final del Preclásico Medio, la cultura Olmeca no fue la única que influenció a la Maya, también, en este período Tardío, los Teotihuacanes, población asentada en México, hicieron evidentes cambios importantes.

La influencia de Teotihuacán se hace ver no sólo en lo ideológico y cultural, sino en especial, en el arte, que es como bien citan expertos en historia y arquitectura, un termómetro de los cambios importantes de toda cultura.

Los instrumentos de guerra y su ornamentación se hizo ver con claridad.

Teotihuacán, ya establecida y con notorios avances que se evidencian comparativamente con los mayas, se convierte entonces como fuente de inspiración y ente aspiracional, de quienes se tomaran distintas costumbres como ceremonias efectuadas durante las siembras.

Las ciudades viven desarrollos distintos en años diferentes, no como un todo unido. Se evidencia que Kaminaljuyú alcanza su mayor desarrollo alrededor del 400 a.C. y 100 d.C. mientras El Mirador, alcanza su apogeo aproximadamente en el 300 a.C. al 250 d.C.

Ornamentación

La ornamentación arquitectónica con íconos divinos y ostentosos es parte de la huella tangible mencionable de este período.

El característico suelo de Petén, con abundancia de roca caliza, facilita la construcción de edificaciones que reflejaban el poderío e importancia de la ciudad en cuestión. Tikal se destaca a lo largo de la historia, al igual que El Mirador por lo inmenso de sus construcciones.

Cada gobierno reflejaba en su ciudad el poderío que poseía, por ello construían sobre el templo anterior, encima, capa tras capa. De esta manera formaban enormes pirámides con un tejado en su parte superior.

Dichas pirámides eran también utilizadas como lugares clave para enterrar a sus gobernantes, quienes en el pasado proclamaban su poder desde lo alto de las pirámides. Alrededor de las mismas, en orden de cercanía proporcional a la importancia social, se distribuía la sociedad maya.

Casi en su totalidad, las pirámides carecían de cámaras interiores, a excepción de algunas pocas como el Templo de las Inscripciones en Palenque, que contiene una magnífica cripta a la que se llega por medio de una escalinata descendente.

Entre las estructuras que destacan se encuentra también El Mirador, en Petén, que se proclama al momento como la construcción de mayor tamaño, alcanzando 18 plantas de altura. Entre los sitios más importantes en esta etapa se puede mencionar a Uaxactún y Tikal en el norte de Petén.

En lo que hoy es la ciudad de Guatemala, floreció Kaminal Juyú, Abaj Takalik en la parte sur de Guatemala, propiamente en el departamento de Retalhuleu.

Abaj Takalik, conocido con mas propiedad como Takalik Abaj, presenta los "barrigoncitos", que corresponden a enormes rocas esculpidas con rostros. Estas se reconocen como esculturas propias del Preclásico Tardío; alrededor de las plazas se puede apreciar también el mismo tipo de esculturas con forma de animales, como motivos zoomórficos.


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